La primera vez que pisé el césped de mi Vicente Calderón (guardo unas briznas secas en una cajita que debe andar por algún sitio) fue el día de su concierto en Madrid. 23 de Septiembre de 1992. No lo olvidaré porque ese día marcó también el inicio de otra historia que duró después ocho años y que, con la perspectiva del tiempo, he comprendido que me ayudó a crecer, a madurar, a limar ciertos aspectos de mí misma que no me gustaban y a comprender que de la vida, has de guardar siempre lo bueno. Y hubo mucho. Fue la época del clan de Villaeuropa, de los conciertos de Alejandro Sanz y de Sergio Dalma en el Parque de Atracciones de Madrid con mi amiga Belén. De los partidos de fútbol detrás de la portería, del anochecer en los bancos de siempre (a las diez en casa), de los paseos de domingo por la Plaza del Pradillo, de las hormonas en revolución, de la rebeldía, del inconformismo… del encontrase a una misma.
A aquel concierto fui con mi padre, mi hermana y mi amigo Tito, con el que compartía la pasión por su música y su estilo. Siempre me gustó Michael Jackson. La cinta de su ‘Thriller’ (entonces no sabíamos lo que era un cd) sonó muchas veces en el radio-cassette de mi cuarto en aquella etapa extraña, pero imborrable, de la adolescencia.
De toda su carrera, fatalmente truncada en el día de ayer, me quedo con el sonido Motown, el sello de música soul por excelencia que marcó sus comienzos en los Jackson Five. Y entre todas las canciones con Who´s loving you. Para Tito, para Belén, para Fran, Pedro, Javi, Álvaro, Carol y José (de los que sigo sabiendo a través del Facebook). Para mi hermana Vero y para todos aquellos que fueron partícipes de una etapa fascinante e inolvidable. Os sigo queriendo.
A aquel concierto fui con mi padre, mi hermana y mi amigo Tito, con el que compartía la pasión por su música y su estilo. Siempre me gustó Michael Jackson. La cinta de su ‘Thriller’ (entonces no sabíamos lo que era un cd) sonó muchas veces en el radio-cassette de mi cuarto en aquella etapa extraña, pero imborrable, de la adolescencia.
De toda su carrera, fatalmente truncada en el día de ayer, me quedo con el sonido Motown, el sello de música soul por excelencia que marcó sus comienzos en los Jackson Five. Y entre todas las canciones con Who´s loving you. Para Tito, para Belén, para Fran, Pedro, Javi, Álvaro, Carol y José (de los que sigo sabiendo a través del Facebook). Para mi hermana Vero y para todos aquellos que fueron partícipes de una etapa fascinante e inolvidable. Os sigo queriendo.


Gracias. Yo también me acuerdo muchas veces de esas tardes en el banco de siempre de Villaeuropa.
Un beso muy fuerte desde Móstoles.